Año Litúrgico

¿Qué es el Año litúrgico?

  • El Año litúrgico es el recorrido anual por el único Misterio de Cristo en sus diversas facetas, contemplándolo y celebrándolo en un progresivo despliegue desde su primera venida histórica hasta la conmemoración anticipada de su venida gloriosa al final de los tiempos.
  • A lo largo del Año litúrgico Cristo mismo, por medio de la liturgia de la Iglesia, sigue actualizando entre nosotros su salvación y por eso podemos entrar en contacto con su obra redentora.
  • El Año litúrgico es una creación de la Iglesia a lo largo de muchos siglos, pero lo que en él se celebra y lo que le da sentido es el Misterio Pascual de Cristo.

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Adviento

advientoEl Adviento constituye el comienzo del Año litúrgico y es el tiempo preparatorio de la Navidad. Tiene una doble connotación: es un periodo de preparación al nacimiento del Señor y de espera gozosa de su retorno glorioso al final de los tiempos. Es, por eso, el tiempo fuerte de la esperanza cristiana.

Tiene una duración de cuatro semanas, es decir, de cuatro domingos, y está dividido en dos partes: la primera conmemora la segunda venida del Mesías y se extiende hasta el 16 de diciembre (adviento escatológico); la segunda comprende desde el 17 al 24 de diciembre y se ordena de un modo más directo a preparar la Navidad, es decir, la venida histórica del Mesías en la humildad de nuestra carne (adviento natalicio).

El profeta Isaías, Juan Bautista y la Virgen María son los principales modelos de creyentes que la Iglesia ofrece a los fieles para preparar la venida del Señor Jesús.

Navidad

navidadEn la Navidad celebramos el acontecimiento central de la historia: la encarnación del Hijo de Dios, el nacimiento de la Palabra hecha carne y de la Luz verdadera. Al mismo tiempo que honramos al Verbo encarnado y a su Madre, evocamos también los acontecimientos que lo acompañaron: la adoración de los pastores y de los Magos y la muerte de los Santos Inocentes.

La fiesta de la Natividad del Señor, celebrada el 25 de diciembre, constituye el día de mayor densidad espiritual del tiempo navideño. La liturgia contempla para este día cuatro misas: misa de vigilia (la tarde del 24 de diciembre), misa de medianoche, misa de la aurora (al alba del 25 de diciembre) y misa del día. La liturgia de este tiempo navideño hace memoria y actualiza el hecho histórico del nacimiento de Jesucristo, acontecimiento que inauguró la salvación traída por Él.

El 1 de enero se celebra la solemnidad de Santa María, Madre de Dios, honrando de manera especial la maternidad divina de la Virgen, la Mujer creyente por quien hemos recibido las primicias de nuestra salvación.

La fiesta de la Epifanía, celebrada el 6 de enero, subraya la manifestación de Cristo a los paganos, representados en la figura de los Magos, y, por consiguiente, la universalidad de la salvación traída por Cristo.

El tiempo de Navidad concluye con la celebración del Bautismo del Señor el domingo posterior a la fiesta de la Epifanía.

Cuaresma

cuaresmaLa Cuaresma es el tiempo durante el cual la comunidad cristiana, siguiendo las prácticas cuaresmales de la oración, el ayuno y la limosna, se prepara a celebrar el Misterio Pascual del Señor, su muerte y resurrección. Tiene una duración de cuarenta días, comenzando el miércoles de ceniza y concluyendo inmediatamente antes de la misa vespertina de La Cena del Señor el Jueves Santo.

El miércoles de ceniza marca el comienzo de la Cuaresma. En este día de ayuno y abstinencia obligatorios los fieles reciben la imposición de la ceniza, significando este rito penitencial la condición pecadora del hombre y la necesidad de la gracia divina que renueve personal y comunitariamente a todos los cristianaos para celebrar bien dispuestos el Misterio Pascual de Cristo. El signo de la ceniza señala el inicio del camino de conversión del creyente que culminará con la celebración del sacramento de la Penitencia en los días previos a la Pascua.

Semana Santa

semana_santaCon el Domingo de Ramos comienza la Semana Santa, en la cual la Iglesia celebra los misterios de la salvación realizados por Cristo en los últimos días de su vida, comenzando por la entrada triunfal en Jerusalén. La entrada de Jesús en la Ciudad Santa manifiesta la venida del Reino que como Rey-Mesías instaurará mediante la Pascua de su muerte y resurrección.

El Jueves Santo por la mañana (u otro día oportuno dentro de la Semana Santa) se celebra la Misa Crismal. En ella el obispo, en una solemne celebración con su presbiterio, consagra el santo Crisma y bendice el óleo de los catecúmenos y de los enfermos. Esta misa manifiesta la comunión entre el obispo y los sacerdotes siendo éstos sus colaboradores en el ministerio apostólico. Por su significado teológico y pastoral esta celebración tiene lugar en la Iglesia madre de la diócesis, esto es, en la Catedral.

La Semana Santa alcanza su punto culminante en la celebración del Triduo Pascual, en el que se conmemora los grandes misterios salvíficos realizados por el Señor durante los últimos días de su vida: la institución de la Eucaristía y del Sacerdocio ministerial (Jueves Santo), su pasión y muerte (Viernes Santo) y su resurrección (Vigilia Pascual en la noche del Sábado Santo y Domingo de Pascua). Todos estos misterios forman una unidad: el Misterio Pascual, que aparece en todas las celebraciones, aunque cada una acentúe alguno de sus aspectos.

La cincuentena Pascual

cincuentenaLa Iglesia celebra los cincuenta días desde el Domingo de Resurrección hasta el de Pentecostés como un solo día de fiesta, como el gran domingo. Durante este tiempo de júbilo y alegría la comunidad cristiana conmemora la glorificación de Cristo, que se inicia con su Resurrección y se consuma con el envío del Espíritu Santo sobre los Apóstoles tras su Ascensión a la derecha del Padre.

La liturgia del tiempo pascual desarrolla dos grandes temas: el cumplimiento definitivo de la Nueva Alianza entre Dios y los hombres por medio del Misterio Pascual de Cristo y la efusión del Espíritu Santo, y la manifestación de la Iglesia ante el mundo, fundada por la Palabra y la Sangre de Cristo y asistida por la fuerza del Espíritu del Resucitado, que impulsa a los Apóstoles a predicar el Evangelio a todas la naciones.

Tiempo Ordinario

tiempo_ordinarioSe denomina Tiempo Ordinario a esas 34 semanas en las que no se celebra algún aspecto peculiar del misterio de Cristo, sino más bien se recuerda dicho misterio en su plenitud. Este tiempo se reparte en dos fases: una que va desde el lunes siguiente al domingo del Bautismo del Señor hasta el miércoles de ceniza exclusive; la segunda fase empieza el lunes siguiente a Pentecostés hasta las primeras vísperas del primer domingo de Adviento. Así pues, el Tiempo Ordinario, el más extenso del Año litúrgico, constituye una única serie, que se interrumpe durante la Cuaresma-Pascua.

Durante el Tiempo Ordinario la Iglesia desarrolla de un modo progresivo y pedagógico el misterio de la salvación obrado por Cristo. A través de cada episodio evangélico, que se va desgranando domingo tras domingo, los fieles se van adentrando en los acontecimiento salvíficos de la vida de Cristo que se actualizan en el hoy litúrgico de la Iglesia. Este recorrido histórico-salvífico por la vida y obras de Jesús lo hace la liturgia dominical siguiendo el relato, en lectura semicontinua, de cada uno de los evangelios, según el ciclo A-B-C, que corresponde a Mateo, Marcos, Lucas.

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